Servicio Amigo del Adolescente

El Servicio Amigo del Adolescente y Rehué  se gestan a partir de la inquietud de diferentes profesionales de diversas áreas que hacen al cuidado integral de la salud del adolescente y su familia.

Se ha observado que las acciones realizadas en el ámbito de la prevención y la asistencia son insuficientes, indicando que el fenómeno del adolescente en riesgo se mantiene en continua evolución.

Desarrollamos nuestra actividad en la llamada Comarca Andina del Paralelo 42º, integrada por los pueblos de: Lago Puelo, El Hoyo, Epuyén, Cholila, El Maitén, Cushamen (ubicados al Noroeste de la Provincia del Chubut) y El Bolsón, Ñorquinco  (ubicados al sur de la Provincia de Río Negro).

Las ciudades más cercanas por su importancia son Bariloche (Río Negro) distante a 130 Km y Esquel (Chubut) a 180 Km. La distancia hasta la Capital Federal es de aproximadamente 1800 km.

No cuenta con red ferroviaria ni conexión por este medio con el resto del país, como así tampoco cuenta con aeropuerto. No cuenta con estación terminal de micros de larga distancia aunque se puede llegar por este medio desde diferentes puntos del país.

La actividad económica de la comunidad se desarrolla con pequeñas empresas productoras de artesanías o dulces regionales; micro - emprendimientos turísticos y reducidos grupos de agricultores que se autoabastecen. Gran parte de la población es empleada estatal de orden municipal, provincial y nacional.

Los lugares de esparcimiento para adolescentes son la plaza central o las playas de los  Parques  Nacionales y costas de los ríos de la zona, accesibles sólo en la temporada estival. No hay cines, teatros, ni clubes.

Los adolescentes tienen una participación preponderantemente pasiva quedando relegados a los roles  de receptores, expresando insatisfacción con la enseñanza escolar,  su proyecto de vida futuro y posterior inserción laboral en las localidades, especialmente en los grupos más carenciados.

En este contexto, la salud y el desarrollo del adolescente requieren una visión compartida y acciones complementarias de diferentes actores. La visión interdisciplinaria, sin dogmatismos, hacen a la eficacia y efectividad de la tarea por desarrollar, teniendo como objetivo la prevención y asistencia del adolescente y su familia.

Metas 

•     Atención integral e interdisciplinaria. 

•     Visión compartida con los adolescentes (actores, gerenciadores, talleres entre pares).

•     Acciones conjuntas en promoción y prevención con la comunidad. 

•     Trabajo en red ante la detección de problemas.  

Objetivos  

 •     Brindar información y orientación ante el motivo de consulta.

•     Efectuar la detección de enfermedades y comportamientos de riesgo.

•     Realizar diagnóstico y tratamiento, atendiendo a la demanda (derivación oportuna de ser necesario).

•     Promover la salud integral y fomentar la prevención de problemas clínicos, emocionales y sociales.

•     Favorecer la educación y conserjería en el cuidado integral de la salud.

•     Brindar capacitación profesional, sensibilización de equipos, instituciones y actores comunitarios para comprender las necesidades y aportar soluciones, a través de estrategias psicoeducativas.

•     Desarrollar el liderazgo del sector salud en políticas y programas para los jóvenes y advocacy (defensoría de los derechos de los adolescentes).

•     Construir una red social de apoyo en situaciones de crisis.

•     Promover aspectos resilientes en la comunidad.    

Fundamentación

Pensamos al adolescente desde una visión integral, como individuos insertos en un contexto familiar y social en particular.

En estos ámbitos se producen interacciones que retroalimentan y construyen la individualidad del joven (identidad), produciéndose, paralelamente, importantes cambios biológicos (pubertad), que repercuten en la modalidad social de inserción (grupo de pares).    

                                                                                                                                                                                                                                                                                                   Basados en estos conceptos, vemos necesaria la atención de los adolescentes desde los aportes de diferentes disciplinas con sus saberes particulares para un abordaje con mayor eficacia.

Consideramos que el adolescente tiene capacidades y derechos para intervenir en su presente, construir su calidad de vida por lo cual fomentamos su protagonismo.

Nuestros programas de promoción y prevención están basado en la idea de Weinstein (1992) que recomienda que los programas sociales dirigidos a jóvenes en riesgo psicosocial deben explorar estrategias comunicacionales que consideren los modos y fuentes de información que este grupo etario y social posee, enfatizando que la información circule en el nivel local, motivando a los líderes cercanos a estos jóvenes para que su información y opinión pueda influirlos.